El Movimiento Moderno se quedó en la cuneta.

MED_AD_1_r

El casco antiguo del pueblo de Medinaceli se ha salvado de la especulación gracias a que la actividad económica del pueblo ha llevado a la creación de un segundo núcleo(1) sobre el antiguo trazado de la carretera N-2 de Madrid a Barcelona, separado un par de quilómetros del primero, donde disponer los pequeños hoteles y restaurantes de carretera y servicios asociados y viviendas. El casco antiguo, alejado del trazado de la carretera, está en la cima de la falla que marca el límite sur de Castilla-León vigilando un paisaje árido, alucinante, bellísimo. Medinaceli tiene de todo: ruinas romanas que indican el origen de la ciudad y están bien conservadas e incluyen un arco de triunfo que convierte las vistas lejanas en paisaje e iglesias cristianas y una plaza renacentista y corralas y estructuras de piedra y de madera i de barro y unas calles bien tensionadas y unas alturas preservadas bajitas con una volumetría urbana íntegra y preciosa, e incluso alguna intervención de arquitectura contemporánea convenientemente sensible y mimetizada y construida y preservada con buen gusto.

MED_1_rd
El arco de triunfo romano de Medinaceli.

Cuando entramos en el pueblo viejo encontramos un aparcamiento gigantesco con vistas (todo lo que no sea estar dentro del pueblo se recompensa con estas vistas flipantes) limitado por una pequeña construcción de ladrillo revocada y pintada de un ocre bastante cutre ubicada justo al límite de la falla, alineada con el arco de triunfo, controlando vistas en forma de proa. Si miramos esta construcción más de cerca comprobaremos que está formada por un edificio principal relativamente pequeño, de dos plantas, coronado por un tejado a cuatro aguas con teja árabe de baja pendiente, tejado contenido dentro de los límites de la volumetría, marcando un volumen puro sin aleros. A este cuerpo se le adosan una serie de cuerpos más pequeños y una valla. Uno de estos cuerpos es un pabellón de planta baja cilíndrico que se macla armoniosamente con el cuerpo principal. Los otros son cuerpos auxiliares sin interés que se han adosado posteriormente sin orden ni concierto.

El estado de la construcción es preocupante. El tejado a cuatrto aguas aguanta bien. Se insinúa una pérgola de acceso de la que tan sólo quedan dos hierros retorcidos. El cuerpo cilíndrico tiene el tejado hundido y llueve dentro.
Una segunda mirada se fija en la composición del volumen, en su armonía con el paisaje, en la organización lineal y en el juego de proporciones entre el cuerpo alto y el cuerpo cilíndrico. Esta segunda mirada detecta fácilmente los añadidos, los borra y se queda con los rastros de un edificio estimable construido con mucha intención. La tercera mirada se fija en detalles tales como las ventanas sin aristas verticales (el muro se dobla y se mete dentro), una cierta voluntad de horizontalidad, la estructura del cuerpo cilíndrico y algunos pequeños detalles más que han sobrevivido gracias a su composición cuasi-estructural, ya que cualquier sobreañadido ha desaparecido.

Mi visita detectó todo esto ya la primera vez que visité Medinaceli, quedando impresionado por esta pequeña construcción. Mi cerebro la catalogó como algo que valía la pena tener en cuenta y la archivó hasta que este octubre una fotografía me permitió identificarla.

MED_AD_3_r

Aquella construcción son las ruinas de uno de los albergues de carretera que los arquitectos Carlos Arniches y Martín Domínguez construyeron allí. La identificación se produjo gracias a la visita guiada que el museo ICO tuvo la amabilidad de hacerme a pesar de que la exposición (que se podrá visitar hasta enero y es imprescindible) todavía no estaba terminada de montar. Interpelados sobre el proyecto de los albergues, ICO me puso en contacto con la arquitecta María José Rodríguez Pérez, que, juntamente con el arquitecto Antonio Ceresuela Puche se pueden considerar una referencia al respecto gracias a un artículo exhaustivo sobre el tema que incluye el redibujo de todo el material.

Los albergues de carretera son un proyecto inventado por Carlos Arniches y Martín Domínguez en las páginas del periódico El Sol en el que solían escribir artículos en su juventud. La asociación de estos dos arquitectos nace circunstancialmente: el mucho trabajo que tenía Arniches lo lleva a tener que estar en dos sitios diferentes a la vez en el principio de su carrera (Bilbao y Madrid) de manera imperiosa. El arquitecto lo va a resolver pidiendo a su amigo Martín Domínguez que asista a la reunión de Madrid en su nombre. De este favor nace una asociación profesional que sólo podrá romper la salvaje represión de la dictadura, que desposeerá a Domínguez de su título y lo condenará al exilio en Cuba primero y en los Estados Unidos más tarde, donde desarrollará una interesantísima carrera que comprende la construcción de un buen número de edificios de gran calidad y una importante carrera académica, y que condenará a Arniches a un doloroso exilio interior que lo llevará a la construcción de grandes obras (un mínimo de dos poblados de colonización y el Centro de los Estudios del Tabaco en Sevilla, todas ellas de una calidad nada despreciable) desde una posición voluntariamente marginal que lo relega al estatus de vieja gloria que ya no se codea con los arquitectos que se sienten cómodos (o al menos capaces de decir cosas interesantes) bajo el régimen de Franco. Arniches morirá prematuramente a los 63 años.

perspectiva 1
Perspectiva de concurso para los Albergues de carretera.

En sus años de gloria Arniches y Domínguez constituirán el paradigma del arquitecto comprometido capaz de entender cualquier pieza que toquen como una obra de país. Formarán parte de la vida cultural del país como miembros activos del GATEPAC y asesores arquitectónicos de la Institución de Libre Enseñanza, entre mil cosas más que la exposición o el catálogo de ICO pueden ilustrar. Este compromiso los llevará a analizar el plan de carreteras estatal, que pavimentará centenares de quilómetros de vías rápidas y permitirá, especulan, que los urbanitas puedan visitar el territorio con su propio automóvil con total independencia para ir donde quieran.

Quintanar de la orden int
Salón interior del albergue de Quintanar de la Orden con el plano de la red de albergues grafiado en la pared.

El encargo será propuesto al recientemente creado Patronato de Turismo de España (1929), que se lo cree, se compromete y convoca un concurso de arquitectura para la creación de un proyecto tipo “moderno” de albergue(3) a montar en una parcela de unos 2000m2 ubicada al lado mismo de una carretera. La parcela ha de ser de propiedad municipal. La distancia a la carretera puede ser mínima porque el tránsito de la época era escaso y su velocidad media de unos cuarenta quilómetros por hora. El albergue incluirá diez habitaciones para turistas, pensadas para que éstos hagan estancias cortas de unas pocas horas, una noche o dos máximo, una vivienda para el administrador y estancias de servicio para un parque de mecánicos, ya que los coches no son lo suficientemente fiables como para pensar que podrán emprender un viaje sin ser revisados constantemente. La instalación se completa con una pequeña gasolinera.

Plano_de_Albergue_de_Carretera
Planos del proyecto tipo para los Albergues de carretera en la versión finalmente construida.

Arniches y Domínguez se presentan al concurso y barren a sus rivales ganando por unanimidad: lógico si pensamos que ellos han concebido el proyecto. La calidad del resto de las entradas de concurso será tan alta que moverá al jurado a crear bastantes accésits y a remarcar otros proyectos(4). Hay que pensar que Arniches y Domínguez ganan porque lo tienen todo pensado: el tipo de construcción que han de emplear, las mediciones, la manera de combinar proyectos tipo, su capacidad para variarlo. Los arquitectos no están especulando. Están comprometidos con una tarea que ellos consideran de país y los quieren construir.

perspectiva 2
Perspectiva de la versión descartada de Arniches y Domínguez.

Y los construirán.

Quintanar de la orden
Albergue de Quintanar de la Orden y su relación con la carretera.

El tema del proyecto tipo tiene algo de manifiesto: el Movimiento Moderno considera que los proyectos no tiene tanto que ver con el lugar como con su funcionamiento interno. El mismo proyecto, por tanto, será susceptible de ser montado, pongamos, en Argel y en Moscú(5). La construcción no estará nada forzada: luces cortas, teja inclinada (rematada inferiormente con aristas vivas por aquello de que lo verdaderamente moderno es el cubo), muros de carga. Los elementos que dan a la construcción un aspecto verdaderamente moderno están superpuestos: la marquesina triangular, eventualmente usada coma surtidor de gasolina, y un bellísimo grafismo tanto a la hora de dibujar los planos como de elaborar la señalética. Cosas del posibilismo con que el racionalismo entró en nuestro país a través de la Generación del 25 madrileña (a la que podríamos adscribir a Arniches y Domínguez) u de los arquitectos novecentistas catalanes (que encuentra su máxima expresión en los hermanos Puig i Gairalt).

manzanares 3
El albergue del Manzanares y su estilo de construcción “razonable”.

Se van a construir doce de estos albergues. Algunos de ellos sobreviven, la gran mayoría desfigurados, mutilados, deformados de tanto uso que han tenido. En este aspecto el de Medinaceli es una buena muestra y volveré a centrarme en él.

El albergue de Medinaceli se empieza a construir en 1932 sobre una parcela de titularidad municipal. La adaptación del proyecto tipo y su construcción correrán a cargo de Carlos Arniches en solitario. El año 1935 será por fin inaugurado. A principios de la Guerra Civil será requisado por las tropas golpistas como alojamiento. Después de la guerra el edificio volverá a su función original. En algún momento el arquitecto Manuel Sáinz de Vicuña lo somete a las obras de ampliación que lo desfiguran por detrás. El albergue seguirá funcionando como tal hasta 1972, cuando ser cerrado por su insalubridad. Medinaceli lo seguirá explotando como hostería casi hasta el 2000, momento en que algunas partes del mismo se empiezan a usar como almacén municipal hasta la actualidad. Cada vez que cambia de uso se malogra una parte.

MED_AD_2

El edificio, sin embargo, aguanta. Y más: esta resistencia lo ha convertido (pensemos: un organismo de servicio concebido para visitar, estimar y preservar el patrimonio) en patrimonio. Es, en cierta medida, el patrimonio del patrimonio. Parte de la historia del desarrollo de un país que luchaba por construir estructuras de estado que permitiesen lentamente variar una condición que en cuarenta años de dictadura y cuarenta más de democracia apenas se ha paliado(6). No se trata sólo de la calidad de este edificio, todavía reconocible y apreciable: es lo que éste significa. Es su historia, la historia de la implantación de estos albergues cruzada con la historia de las bibliotecas, de las escuelas, de los centros de salud, etcétera, una historia de progreso que haríamos bien recordando y siguiendo.

El edificio es recuperable. La parcela sigue siendo de propiedad municipal. Su función principal (hotel para turistas), perfectamente viable. Tan sólo se requeriría voluntad y una adecuación de las habitaciones, que actualmente montan unos requerimientos de calidad más altos, para recuperar este y otros albergues de la red. Desde aquí lo reivindico y hago un llamamiento a que el patrimonio de Medinaceli cuente, en un futuro, con una obra del GATEPAC.

MED_AD_4_r
La privilegiada relación con el paisaje del albergue de Medinaceli: esto es recuperable.

(1) Que todavía no se ha transformado en paisaje a pesar de ser un lugar más que interesante en esta configuración de edificios urbanos y anónimos en un lugar que no tiene nada de urbano y poco de anónimo si se conoce bien (aunque la velocidad de la carretera lo transforma todo) y que incluso tiene perlas arquitectónicas tan estimables como una pequeña iglesia de los hermoanos Fco. Javier y Juan Bellosillo(2)
(2) Y los Bellosillo, todos ellos (y son saga), tienen una historia absolutamente apasionante e injustamente olvidada que me he prometido escribir algún día pero que no sé cómo porque están todos en Madrid y eso me obligaría a un Verkami o así. Un flipe, ya os digo.
(3) Los albergues no son el origen de los paradores. Ya desde el primer momento coexisten las dos tipologías y se considerará que la tipología de parador requerirá de un proyecto específico para cada uno de ellos.
(4) Como podéis imaginar no tengo información sobre ellos y por tanto tengo que usar estas vaguedades. Pero el clima cultural de la época y las ganas que tenían todos hace pensar que esta afirmación no es nada exagerada.
(5) Que es donde Le Corbusier propondrá exactamente los mismos edificios. Por no hablar de sus Unités, cinco construidas y todas casi clónicas.
(6) Liso y llano: España está seriametne desequilibrada, con un déficit de población importante y una dependencia excesiva de la capital y del litoral mediterráneo. Esto, que ya se intuía durante la dictadura de Primo de Rivera, se convierte en el caballo de batalla principal de la República y se usa como arma política durante el franquismo, cuando convenía un país subdesarrollado. Después poco se ha hecho al respecto.
manzanares 3

Publicado en Arniches Domínguez, Carlos Arniches, crítica, GATEPAC, Martín Domínguez, Medinaceli, patrimonio | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

Si una noche de invierno un arquitecto… 2/2

©_TDIC._Architect_Ateliers_Jean_Nouvel_AJ4Y5296

Cerraba el artículo anterior afirmando que la ligereza no es un valor para muchos arquitectos de mi generación. Este hecho no es debido tanto a que se niegue la ligereza como valor como a que no se ha trabajado con ella de manera consciente.
No trabajar este valor no implica que estos arquitectos estén trabajando la pesadez. Implica más bien pensar que el valor propuesto es un valor alternativo.

El valor que describe mejor el trabajo de todos estos arquitectos es el enraizamiento.

El enraizamiento nos habla de este punto fijo difícil de identificar en un momento en que todo cambia a velocidad de vértigo. El enraizamiento identifica. El enraizamiento reivindica y colapsa el lugar y su historia. En enraizamiento proporciona una cierta sensación de refugio, incluso un retorno a algún punto del pasado que se considere arquitectónicamente más relevante que una condición presente heredera de un panorama construido que nos ha llevado a una crisis financiera y de valores mientras se reclama insuficiente para cumplir con las demandas de nuestras sociedad.

En enraizamiento empieza desde la física pura. El enraizamiento empieza desde la tierra. Estos arquitectos de mi generación(1) acostumbran a prescindir de los Cinco Puntos de la Arquitectura Moderna y arrancar sus edificios desde el suelo. La burbuja se rompe. Los materiales son minerales. Las formas, rotundas y contundentes. Terrenales. A menudo eso pasa por la elección, motivada por unas construcciones con presupuestos bajos, de sistemas constructivos verdaderamente ligeros que a menudo tienen como lógica de expresión una contundencia formal y un sentido de la compacidad que provoca que la percepción de la obra contradiga su sistema constructivo. El extraordinario consultorio local de Paüls, obra de vora arquitectura, ejemplifica esta actitud a la perfección: una gran austeridad constructiva, una forma cerrada que parece salir directamente del suelo. Inquietud por el envejecimiento. Construcción ligera que parece que haya crecido a la vez que es capaz de expresarse como artificio en una doble condición que se asume con una gran (y muy difícil de conseguir) madurez.

_mg_697879v2-2_800px

_mg_725556v2-2_port_800px
Consultorio en Paüls, vora arquitectura. Fotos: Adrià Goula.

Un segundo ejemplo de esta actitud se podría explicar con una anécdota sobre el proceso de proyecto del Centro de Distribución de Alimentos del Camplar (SDA), obra de Nua arquitectures(2), edificio que empezó su singladura con una cubierta aguas adentro para acabar expresado mediante un arquetípico volumen a dos aguas sin elementos de escala intermedia que arranca directamente desde el suelo. De hecho empieza y termina en el suelo desde el momento en que el material de cubierta se pliega para formar las fachadas laterales sin ningún tipo de canalón. El agua de lluvia cae directamente sobre el sablón.

sda_campclar_4
SDA en el Campclar, Tarragona. Nua arquitectures.

El enraizamiento se dirige también hacia aquellas partes de la historia que se han escogido como relevantes y mejores que las que nos ha tocado vivir. Es un enraizamiento fuertemente crítico hacia una realidad que, números en mano, está formada por un parque construido por enanos que han decidido apearse de los hombros de sus gigantes sin saber que su horizonte se ha limitado. Es un enraizamiento contra los ensanches despiadadamente grises y anodinos, contra las viviendas construidas a toque de normativa, contra el estilo institucional de la Generalitat que tan sólo juega a no fallar. Es un enraizamiento que busca identificarse con unas formas que han creado ciudad y cultura, que busca actualizarlas cuestionando a menudo la propia formación y los postulados del Movimiento Moderno. Es un enraizamiento que busca expresarse con el mínimo común denominador de la autoría. Y no es sólo su cuestión: los Pritzker Herzog & de Meuron han restaurado el Armory Club ubicado en la Park av. de Nueva York con una intervención totalmente invisible. La autoría del estudio se reduce a la decisión de potenciar y recuperar la espacialidad antigua. La intervención resulta totalmente invisible. Voluntad que también han expresado arquitectos como Eduardo Souto de Moura (galardonado también con un Pritzker) o David Chipperfield, que ha declarado que su voluntad principal al emprender la restauración de la Galería National de Berlín de Mies van der Rohe es ser invisible(3).

Charles W Clinton
Armory Club, Nueva York: En la primera foto es obra del arquitecto Charles W. Clinton. En la segunda es obra de Herzog & de Meuron.

La operación del patio de maniobras del Banco de España realizada por vora arquitectes + virai se adscribe dentro de esta lógica. Lo más importante de la intervención es lo que no se ve: los esfuerzos realizados por sacar cosas, la construcción del vacío. La pavimentación uniforme y la voluntad de realzar lo existente como autoría. Una operación parecida a la del entorno del Born, proyecto más complejo y ambiguo realizado, sin embargo, con la misma voluntad de discreción, respeto y realce de las múltiples capas de historia (más vigentes que nunca) presentes en el lugar.

_ag_5657v2_800px
Patio de Maniobras del Banco de España, vora arquitectura + Virai arqs. Foto: Adrià Goula.

MG_299900-w-1110x454
Urbanización del entorno del Born, vora arquitectura. Foto: Adrià Goula.

Un segundo caso que ejemplifica esta manera de hacer es el edificio de viviendas que MAIO ha construido recientemente en la calle Provença de Barcelona. El día que lo fui a buscar expresamente constaté dos cosas: que había pasado mil veces ante el edificio sin haberme dado cuenta y que Philip Johnson tenía razón: cuando visitó el fabuloso M.D. Anderson Hall en el corazón del a Universidad de Rice, obra de James Stirling, su crítica arquitectónica tenía una sola frase: Fui a buscar el edificio y no lo encontré. El campus Rice es neoclásico, armonioso, bajito, de un ladrillo discreto y uniforme: un campus en el sentido literal de la expresión donde el todo da la calidad de las partes. Aunque estas tienen que estar bien diseñadas, claro. El Anderson Hall es invisible excepto para un ojo muy entrenado. Cuando se entra al edificio éste estalla: trabajado como un volumen unitario, siempre en verdadera magnitud y a toda altura, blanco, con luz cenital: un paraíso.

wrc00312
Campus de la Universidad de Rice. En la foto aparece el edificio de Stirling bien visible. Intentad encontrarlo.

El edificio de MAIO es exactamente esto: invisible desde fuera, el interior es una colección de viviendas proyectadas según una tipología que barre los pasillos de toda la intervención. cada piso cuenta de cuatro a cinco habitaciones, con las estancias de servicio organizadas como media habitación, que permiten una lectura unitaria de toda la intervención a través de los huecos de conexión. Al exterior invisibilidad. Al interior es espacio estalla.

MAIO-1

MAIO-2

MAIO-3
110 rooms, MAIO. Fotos: José Hevia.

La distinción dentro-fuera es una de las claves que caracteriza la arquitectura de esta generación. Se han recuperado los filtros y los espacios intermedios. Se ha recuperado la ventana. Se han recuperado los espacios-cojín. Los exteriores son siempre compactos, discretos hasta el límite de la invisibilidad. El interior es un microcosmos lujuriante que identifica toda la intervención y la unifica. La obra de Harquitectes o Arquitectura G ejemplifica esto. Este último estudio presenta obras como la Casa Luz o su ambiciosa rehabilitación de una masía en algún paraje desconocido de l’Empordà donde un exterior rotundo e inaccesible da paso a un interior con todas las características descritas en el primer artículo sobre la ligereza.

planells
Bellísimo (e inaccesible al público) espacio-colchón interior exterior en las Cristalerias Planells de Harquitectes. Foto: Adrià Goula.

cilleros-06

EMPORDA_032
Fotos arquitectura G: José Hevia.

23030603_10159440946325244_1543997285_o
Foto: Adrià Goula.

De arriba abajo: Casa Luz, Masia en el Empordà, arquitectura G. Talleres Gon-Gar, Nua arquitectures: Hacia la ligereza.

Esta distinción interior-exterior tan marcada y filtrada por esta contundencia formal ha llevado a definir edificios de una gran autonomía. Su relación con el lugar no es tanto la de una pieza que lo defina o potencie por la vía de la acomodación, sino por la vía de la colocación precisa de una pieza que tiene o puede tener sentido descontextualizada. Una operación parecida a la que se produce cuando se amuebla un espacio con muebles de gran carga formal diseñados por otros arquitectos: la autoría de la propuesta estará vinculada a la disposición de estas piezas más que a su manipulación. El estudio Barozzi Veiga(4) ha llevado esto al extremo en la ampliación del Museo de Arte de Chur, Suíza, donde una pieza casi monolítica queda enchufada al edificio existente mediante una serie de sutilísimas operaciones que engañan la vista sin esconder lo que son: la gigantesca puerta de entrada de la ampliación queda dispuesta en el centro de una fachada que se podría leer como la principal del proyecto… si no fuese porque éste se organiza según el eje de simetría del museo original. Es decir: la puerta se abre a un lateral quedando encajonada entre una escalera de emergencia y un montacargas. Esta disposición otorga al sistema de la puerta resonancias berninianas al conseguir que el espacio principal de la ampliación estalle lateralmente(5).

bundner-kunst-museum-extension-chur-barozzi-veiga_dezeen_1568_4

© Simon Menges c/o Brigitta Horvat

bundner-kunst-museum-extension-chur-barozzi-veiga_dezeen_936_1
Ampliación del Museo de Arte, Chur. Barozzi Veiga arqs. La enorme puerta que da al lateral del edificio, la extensión del eje que lo organiza y su espacio central de la planta baja. Fotos: Simon Menges.

He mencionado previamente que el enraizamiento no es un valor que se contradiga con la ligereza. Se trata de un valor paralelo, de un valor con capacidad para fusionarse con ella: las carreras de los arquitectos van evolucionando y enriqueciéndose. A un rasgo se le suma otro y evolucionan o derivan desde unas premisas iniciales que pueden dar resultados coherentes y emocionantes desde el primer día(6).
Dos estudios catalanes tienen obras en esta línea.

El estudio mallorquín Te d’A (formado por Irene Pérez y Jaume Mayol), expresa sus construcciones mediante unas volumetrías rotundas y expresivas que tienen más de recinto que de fachada al no ser raro que cierren pequeños patios tan exteriores como el aire que está al otro lado del muro límite. Últimamente la estructura de sus edificios crece, se eleva, se ramifica en altura adquiriendo una vibración vegetal a menudo expresada mediante elementos estándar: es el concepto, no una mímesis literal sin interés. La estructura de Can Jaume i n’Isabelle, casa todavía inconclusa, se dilata y se esponja para convertirse en un verdadero colchón de aire. El atrio central de la escuela de Orsonniers en Suiza, recientemente terminada, se dispone alrededor de un pilar central que se abre y se ramifica desde una base que cambia de hormigón a madera en un corte en espiral que explica por sí solo toda la organización del edificio: el pilar de hormigón es único mientras que el pilar de madera está formado por la unión en cuadrado de cuatro pilares cuadrados más pequeños de madera laminada.

TEd'A arquitectes - Can Jaime i n'Isabelle - 300ppp - 62

índex

orsonniers 1

orsonniers 2
Can Jaume i n’Isabelle y escuela en Orsonniers, Te d’A arquitectes. Estructuras que crecen como árboles. Hacia la ligereza.

Josep Ferrando, arquitecto afincado en Gràcia que actualmente está desarollando el grueso de su carrera en Suramérica (Brasil, Chile, Argentina, Uruguay, de momento) está evolucionando su arquitectura a través de una identificación casi absoluta entre estructura y sistema. Concretamente el tema principal de trabajo es el nudo estructural. Los proyectos de Ferrando crecen. Crecen literalmente de la misma manera que crece un árbol: si se observan los gigantescos voladizos que generan especies vegetales como un algarrobo o una higuera, entre muchas otras, nos encontraremos rápidamente que no sólo pueden explicarse a través de las fibras vegetales de las ramas. Los nudos juegan un papel clave. Ídem con las gigantescas ménsulas que representan los bambúes.
Josep Ferrando organizan sus edificios mediante los nudos estructurales. Éstos conforman la planta, pautan los espacios principales y los espacios de servicio. Su relación con el límite del edificio da una relación interior-exterior mucho más rica y ambigua que la de los otros arquitectos de su generación. El proyecto para la casa en OchoQuebradas, un damero en que resulta contingente saber qué se cubre, qué se climatiza y qué se deja a la intemperie, es de momento la expresión más madura de esta relación entre el enraizamiento y la ligereza que nos ha dado este arquitecto.

R-ETSALS-1
Josep Ferrando, Eugeni Bach et al. (dicen que los de Urbanus hicieron noséqué pero a ver quién se lo cree): Pabellón Identidad en re.set, Barcelona: estructuras de nudos con lógica vegetal.

exterior_2

040ac67b339c80e590f857b9264fe2f3

Ferrando_03-1200x500
Casa en OchoQuebradas, Josep Ferrando arq. Hacia la ligereza.

Ya lo hemos visto: la ligereza puede tener (tiene) raíces. El ejemplo extremo de todo lo que hemos descrito podría ser el Rascainfiernos de Fernando Higueras. El Rascainfiernos es uno de los espacios con más calidad y cantidad de luz que conozco. Y está enterrado bajo un metro de tierra. La sensación que uno siente cuando lo visita es totalmente inexplicable: a las resonancias de cámara anecoica se le suma una sensación de contacto con el medio total. Es por eso que no lo fotografié: las fotos existentes del espacio son muy buenas. Pero la sensación no está. El Rascainfiernos es todo raíces. Y a la vez es una construcción que tiene la ligereza como su atributo principal. Una ligereza que viene de la luz que lo baña, de su construcción blanca sin aristas, de la sensación de conexión de la tierra con el cielo sin ningún tipo de intermediación. El tipo de ligereza al que se podría aspirar ahora que sabemos quiénes somos gracias a haber echado raíces.

sotano003

seccion

M
El Rascainfiernos, Fernando Higueras: Enraizamiento y ligereza en estado puro.

(1) La mejor manera de definir esto es mojarse con una pequeña lista: si estáis, u orbitáis las edades de, o os sentís identificados con alguno de estos arquitectos, que representan dos o tres grupos con maneras de hacer relativamente heterogéneas con bastantes puntos en común, estáis dentro: Anna & Eugeni Bach, Harquitectes, Arquitectura-G, Vora arquitectura, Te d’a, NUA arquitectures, cooperativa La Col, Barozzi Veiga, Josep Ferrando, Roger Sauquet, Un parell d’arquitectes, Bosch Capdeferro, MAIO, Jordi Adell, Aixopluc, cooperativa LaBaula… Me dejo gente y a lo mejor he enchufado dentro a alguien que no se sienta identificado. Pido disculpas por ello, así como por algún error de omisión imperdonable que haya podido cometer. Pero imagino que ya se me entiende.
(2) Está recogido en una entrevista (en tres tomas: casi nos matan) que Isaki Lacuesta, Jelena Prokopljevic y yo les hicimos allá por los inicios de 2016.
(3) Sobre el tema del enraizamiento y el desaparecer y la voluntad de superación o de pasar por el lado del Movimiento Moderno se puede examinar el proyecto que Hezog & de Meuron construirán al lado de la Galería Nacional restaurada. Escribí sobre ello un texto llamado Un templo más en la Acrópolis.
(4) Lo mismo alguien esperaba que hiciese algún comentario sobre BV y Blade Runner 2049. Pero es que eso da para un artículo entero que lo mismo escribo o no.
(5) Bernini produce el ingreso a la plaza del Vaticano a través de su eje mejor. El espacio estalla lateralmetne en uno de los espectáculos arquitectónicos más espectaculares de la historia, particularmente si lo estudiamos a través de la relación coste-beneficio: un giro de noventa grados a una forma autónoma y todavía no nos hemos recuperado del shock.
(6) Se han hecho muchos estudios sobre primeras obras de arquitectos. Normalmente suelen estar así así, pero hay casos en que éstas han pasado a lo bestia a la historia de la arquitectura. Se me entenderá todo si me limito a destacar los apartamentos Novocomum de Terragni.

Publicado en crítica, Harquitectes, Josep Ferrando, ligereza, Nua arquitectures, Vora arquitectura | Etiquetado , , , , , , , | Deja un comentario