Aalto i los interiores que no tienen exterior

Exterior  del pabellón  de Finlandia en  Nueva  York

El pabellón de Finlàndia tiene  exterior. ¿Obviedad? La feria de Nueva York se celebra en  Queens, a base de pabellones exentos. Convivien en ella diseños  de Bunshaft, Harrison, Skidmore, Owings and Merrill (precisamente  es  allí  cuando traspasan la dirección del diseño de su firma al fínisimoBunshaft, navegando en esta incertidumbre de la transición entre el manhattanismo y el movimiento moderno). Pabellones enormes con  y sin interior , esculturas, arquitecturas que basan en parte  su calidad en el tamaño, en la estridencia. No me desagrada, pero entre ellos esta Alvar Aalto haciendo lo que todos conocemos , un interior puro, un trozo  de Finlandia descontextualizado en Nueva  York.
El pabellón  está exento.
El pabellón tiene un  exterior.
El pabellón tiene  un exterior cúbico, de madera  Una discreta ventana corrida , apaisada. Un buen  edificio , que se retira, que quier pasar y  pasa desapercibido  entre muchos  edificios que quieren llamar la atenció . Aalto nunca construirá ningún  exterior en Manhattan.
Entre el pabellón exterior y el  interior, nada . Un vacío , unos cables que sujetan la enorme pared desplomada. Un momento de nada, un cielo raso de teatro, un espacio  no practicable, residual, producto de la colisión  entre un exterior puro y un interior puro.
Aalto no lo resuelve . Sencillamente, se dan de espalda , ignorándose , en un diálogo mudo.
Aalto no  dibuja nunca la sección entera del edificio. O lo hace con el interior o dibuja el alzado exterior, o lo hace fotografiar para no publicarlo.
Estos espacios residuales no controlados hacen pensar  que, en ocasiones , los grandes dejan cosas al azar. Pragmatismo americano ,¿ quizás ? Seguro que no:  Rockefeller lo habría convertido en el Salón de los cables púrpura . ¿Dejadez ? un grande  no  deja nunca nada al azar . Sencillamente, clasicismo de nuevo : las formas interiores y  las exteriores no coinciden. Como con Palladio, como  con  Miquel Àngel. Como los  teatros…
Repetirá. Cielos  rasos y  envolventes exteriores e  interiores que no se repiten. ¿Allí funciona? ¿La sección  tiene  más  libertad que la planta? En todo  caso , repetirá.
Maison Carrée. Envolventes interiores y exteriores divorciadas. Cuando  pasa no hay luz  cenital: ningún objeto pertenece a los dos mundos a la vez.  Siza lo vuelve a conciliar en la casa de Té.
Moneo proyecta edificios con máscara. Como Venturi. Como, alguna vez , Le Corbusier. Máscara que tiene que ver con el interior , ni que sea para disfrazarlo en positivo y en negativo.
Aalto colisiona  dos formas sin  sentido. Como  Ützon en  Sidney. La ópera  todavía no se ha finalizado. El pabellón  se derribó.
Lucio Costa y Oscar Niemeyer trabajaron juntos.
Y Foster copió sus famosas mesas  a  Carlo Mollino

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Sobre pletinas de hierro dobladas

Recuerdo la primera visita que hice a la fábrica Casa Ramona reformada. La abordé por la parte posterior , ignorando la nueva pérgola de Arata Isozaki, la cual sólo cubre los accesos que se han querido construir subterráneos con tal de no interrumpir un alzado que, al final, acaba siendo alterado en su visión cercana por los grandes huecos que han abierto en el suelo con esta voluntad de no alterar nada, alterándolo todo.

Había, hay , unas barandas muy interesantes de forja, diseñadas por el propio Puig y Cadafalch, que me hiciero reflexionar. Estas barandas estan hechas a base de pletinas de dos centímetros que giran sobre su propio eje y , si no recuerdo mal , se empotran una a una al zócala de ladrillo. Por encima , el pasamano . Todas las pletinas son, aparentemente, iguales. Todas las pletinas deberían ser iguales. Puig y Cadafalch, por tanto, prescindió totalmente del espirítu de los artesanos, de su saber hacer más allá del conocimiento immediato que tenían de redoblar platabandas. Artesanos, por tanto anónimos, intercambiables, anodinos y que, en última instancia, prefiguran el poder de la máquina. Poder que acaba afirmándose , tomando sentido, en el cercano pabellón de Mies van der Rohe, sólo un poco posterior a la construcción de la fábrica. Cuando Mies encarga que lo fotografíen , por otro lado , se preocupa mucho de que la cercana torre de la Casa Ramona aparezca.

Mucho mása adelante , grupo R, Coderch,barandas de barrotes convencionales que acaban siendo, también poéticas por el contexto , por su propia simplicidad, por lo que representan.

Mucho más adelante , Herzog &de Meuron, Basilea otra vez , depósito de señales 4 Auf den Wolf. Bandas de cobre todas exactamente iguales, retorcidas todas ellas alrededor de un edificio, configurando la fachada, actuando de jaula de Faraday de faraday, permitiendo una lectura como un objecto autónomo del edificio. La máquina, la artesanía conjugadas para conseguir que un edificio parezca una idea. Ningún rastro humano , ni tan solo en escala. El mismo depósito de señales sería una luz de mesa fantástica.

Después , el contexto lo legitima. Cables, catenarias del tren colgadas .Su propio depósito ferroviario , muy cercano. Los colores grises, la luz bruta. Un buen edificio, en suma.

Ahora hace , dos años, RCR, Olot. Aranda, Pigem, Vilalta arquitectes. Casa M-Lidia. Restaurante les Cols, sobre todo el restaurante les cols. Algún día tendré que hablar de ello , lo veo.

Bandas de hierro retorcidas, otra vez manualmente . Bandas de hierro pintado de color hierro, con pintura que tiene pigmentos metálicos. Humedad, se entra por la vertiente norte sobre un suelo mojado Paredess y techo revocados , la sala dorada , todo penumbra y contraluz. Y las bandas de hierro.

Hechas una a una. Todas diferentes. Una única razón : la mano . La mano se cansa, es imperfecta, unas las hace del derecho y otras del revés . La mano . Fijadas a un marco metálico . Controladas tan perfectamente como en el caso de los suizos. Pero con una regla de juego que permite la existencia de estas imperfecciones de la mano. Que las legitima. Que mejoran el proyecto . La mano.

Y, en el recuerdo , Jujol retorciendo hierros en la Pedrera , en el Mas Bofarull. Quejándose al propio hierro porque no es dejava doblar lo suficiente, porque se rompía . Martilleando . Picando , serrando. Apoyado sobre una puerta de cobre que repicó , clavo a clavo , centímetro cuadrado a centímetro cuadrado.

La mano

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