Medianeras

(este artículo se ha de entender como complemento al anterior. Surgió como una oportunidad de entender las actitudes de los diversos arquitectos cuando nos enfrentamos al proyecto de un edificio entre medianeras. La clasificación que propongo es puramente instrumental, y me sirve para reflexionar sobre el tema.)
Siempre he dividido los arquitectos en dos grupos. Curiosamente, esta división tiende a ser bastante exacta, y muy pocos arquitectos suelen saltar de un grupo a otro.
El sistema es como sigue: dado un edificio entre medianeras, los hay que tienden a hacer que éste desborde sus límites, como si formase parte de un sistema mayor que hubiese quedado cortado azarosamente por unos límites de propiedad, y los hay que tienden a componer su edificio precisamente a través de estas medianeras.
Un ejemplo? Basta comparar la casa Batlló con su vecina, la casa Amatller, en el paseo de Gràcia de Barcelona, y tomar la composición de las dos por separado. La casa Amatller se clava profundamente en el terrano como una cuña, mientras que su vecina recoge su línea de coronación y la integra en su composición, como si Gaudí se hubiese quedado, también, con la casa de Puig.

El caso extremo de esta tendencia es la casa Calvet, del mismo Gaudí, en la calle Caspe. El coronamiento de este edificio queda radicalmente cortado por las medianeras, una mera anécdota para el arquitecto, que invita a los arquitectos que construyan a su lado a terminar esta casa, como si él no hubiese podido. No hace falta decir que, al final, no le hicieron caso.

Fisac, en su edificio de la Castellana, tomará la actitud de Gaudí: las bandejas de los forjados y la sucesión de ventanas con macizos quedarán bruscamente interrumpidas cuando lleguen a la medianera, como si al arquitecto e hubiese faltado solar para lo que quería lograr.
La pelota queda, pues, en el tejado de quien vendrá más tarde, es decir, de de la Hoz Castanys en este caso, quien, sin la más mínima vacilación, recogerá el edificio vecino en un homenaje al maestro para terminarlo en el suyo propio. Curioso: del a Hoz pertenece, precisamente, al grupo de arquitectos que afirman sus edificios en los solares, sin permitir que éstos los desborden.
Es un ejercicio muy divertido pasear por diversas ciudades y arquitecturas analizando este método.

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