La llama que quema con el doble de intensidad dura la mitad del tiempo: Ramon Puig i Gairalt


Hay arquitectos con capacidad de marcar el carácter de una ciudad.Desde el Peña de Mutriku al Perret de l’Havre o al Scharoun de Berlin, su trabajo incesante condiciona una época. Acaban siedo un referente para las generaciones posteriores.
El caso de Ramon Puig es singular dentro del panorama arquitectónico catalán de la época. Su volumen de obra , su manera de hacer, lo acercan más a los maestros de obras que a sus colegas contemporáneos. El hecho diferencial entre su oficio y el de un maestro radicará en una visión en perspectiva de los problemas a los que se enfrenta, con sensibilidad, también por la construcción diferente.Nació en 1886 en el sí de una familia burguesa, recibirá formación humanística a temprana edad . Tanto él como su hermano Antoni, también arquitecto, , un año menor, serán pianistas remarcables y promotores de sonadas veladas culturales en sus domicilios. su manera de pensar les enclava en ese novecentismo de aspiraciones renacentistas , un tanto provinciano. Lo practicarán con suficiente disciplina y pasión como para que estas aspiraciones acaben siendo algo más que una cáscara vacía .
Ramon Puig desarrollará una carrera como arquitecto independiente muy ligada a su ciudad natal, afortunadamente también construirá obras muy interesantes en otras ciudades de Cataluña. En el punto más interesa.nte de su madurez creativa, morirá prematuramente en una sucia mesa de operaciones de un quirófano de guerra, en 1937. Su hermano Ramón lo hará dos años antes.
Desarrollará una carrera atípica, pillando encargos que los arquitectos contemporáneos a el suelen rehusar: encargos modestos, de bajo presupuesto, mayoritariamente viviendas plurifamiliares para alquiler . También pequeños equipamientos que la ciudad necesita, ejecutados eficazmente, sin florituras, con una economía de recursos que raya la inmediatez . Es por ello que su obra avanzará por paquetes, compuesta prácticamente en bloque, avanzando gradualmente. Su enorme volumen de encargos le permitirá usar las obras como esbozos de las siguientes obras, y siempre se moverá muy cómodo en este contacto con la realidad cotidiana, episódica, que aleja absolutamente sus edificios de un platonismo esquemático en el que se moverán toda su vida muchos de sus compañeros de profesión. Están vivos, y esta vida exuberante , todavía está presente. Es, en resumen , arquitectura popular literalmente.
Su carrera se inicia en 1912, y sus primeros encargos, pequeños , son de gran fuerza creativa. se desarrollan dentro de un modernismo esencial, casi desnudo de toda ornamentación, modesto, de proporciones coquetas, sensual.

Su primera obra, la minúscula “Botiga Nova”, de la plaza de la Vila del Hospitalet, medianera con medianera con el propio Ayuntamiento , también obra suya en 1929, en un estilo completamente clásico, institucional, está perfectamente conservada y funciona como bar.
Remarcables son, también, sus cuatro viviendas obreras de la parte alta de la Rambla Just Oliveras, de las que sólo nos han llegado dos. Nuevamente, son medianera contra medianera con otro interesante edificio de viviendas que el mismo Ramón construirá en los últimos años veinte. Construidos con un presupuesto muy reducido, con una eficaz cerrajería prefabricada y unas tribunas domésticas, bien puestas, son un excelente ejemplo de lo que puede llegar a ser la arquitectura social correctamente hecha, y como esta puede acabar convirtiéndose en un lugar insustituible donde vivir. Actualmente están catalogadas.


Puig madurará con una rapidez sorprendente,cogiendo una velocidad de crucero que no dejará hasta su muerte. Del modernismo inicial mudará a un clasicismo elegante, sin prejuicios , manejado con gran habilidad. Depurado , elegante, sabe poner en cada edificio el detalle esencial que lo convierte en genuino.La mayor parte de sus edificios clásicos se limitan a una composición neta, ordenada, casi siempre ligada a su parte superior por las últimas ventanas arqueadas , que rematan sin más una especie de columna vertical formada por todos los huecos superpuestos. Este recurso será, además, muy perdurable en el tiempo, perfectamente reconocible en obras muy mutiladas por el paso de los años.


El año 1914, Le Corbusier publica su célebre perspectiva de la estructura para les maisons Dom-Ino. Es ese mismo año en que Puig construye las viviendas obreras . En 1922, Le Corbusier consigue construir el chalet xalet Vesnus, a Vaucresson, el primer edificio racionalista de sus obras completas. La fachada posterior es perfectamente simétrica, con una composición que imita el Pétit Trianon de Versailles. No es estraño que Puig llegue al racionalismo por diversos caminos paralelos que convergen allí gradualmente: la depuración formal del clasicismo (practicada por Corbu en el chalet antes mencionado), abstrayendo fachadas, esencializando composiciones, más el problema económico, y, finalmente, la complejidad de sus encargos , que se adaptarán muy bien a un movimiento sin demasiados dogmas estilísticos a priori, que nace más como un manual de buenas prácticas.
Así , su arquitectura acabará ejerciendo una dulce abstracción, una dignidad desmaquillada, esencial, que le proporciona pátina desde el primer momento, más esta fragilidad de la cual tan bien habla Siza en su escrito sobre la Ville Savoye. Allí habla sobre la fragilidad de una obra viva, obligada a la reforma permanente, a la atención constante del usuario, que nunca puede descuidar del todo en su vivienda.
Los encargos de Puig se pueden dividir, grosso modo, en unas cuantas tipologías perfectamente reconocibles:
Vivienda plurifamiliar de alquiler.
Generalmente siempre entre medianeras, pese a que , al final de su vida, recibirá encargos para construirlos exentos.
Los presupuestos de los encargos diferirán enormemente entre ellos, pero la gran mayoría serán obras de bajo coste.Los ejemplos más caros y depurados acostumbrarán a encontrarse en Barcelona. En Balmes con Salvatierra encontramos un interesante edificio, actualmente bien conservado , muy cerca del que probablemente sea el mejor edificio de viviendas nunca construido por un arquitecto del GATPAC: el que Carlos Martínez Sánchez erige en Via Augusta con Narcís Oller.
El inmueble de la Vía Layetana, 2, también es un encargo que se le hace, en la línea del de la Calle Balmes, quizás un poco más tosco y enérgico.
En la calle Vallhonrat del Poble Sec Puig construirá un logradísimo edificio.Pese a su caótica planta, el exterior tiene una línea prácticamente expresionista, muy cuidada y ordenada. Siempre me ha recordado experiencias madrileñas como el edificio de de Fernández-Shaw en la plaza de Callao.

Ya en el Hospitalet, los ejemplos son interminables: edificios muy recurrentes en varios estilos , des de un hornamentado clasicismo hasta el racionalismo militante. A menudo (el edificio del final de la calle Mas es un buen ejemplo de ello) las visiones lejanas están tan bien cuidadas que, con un solo edificio, la propuesta llega a ser casi urbanística.

Los recursos compositivos se van repitiendo constantemente de una manera muy eficaz. Entre medianeras , el tipo impone un patio central por donde ventila la escalera y un número siempre demasiado alto de habitaciones; como mínimo se pierde la habitación interior ventilada a través de otra , muy usual de la época.

Cuando se encuentra con una esquina, el arquitecto se exprime a fondo: acostumbra a separar, invariablemente, el edificio de una de las medianeras , tanto para abrir el patio interior de la manzana como para crear la ilusión de encontrarse con un edificio exento.Estos episodios dan lugar a una serie muy atractiva de fachadas, las que dan al espacio interior-exterior, aparentemente descuidadas, prácticamente jugando con la ignorancia del transeúnte, que mira sin verlas . La planta baja, sin embargo, siempre seguirá la traza de la calle. Este recurso compositivo , llevado al límite, le permitirá encajar entre medianeras el edificio de viviendas más alto de España en su momento: el rascacielos de Collblanc, con una gracia ahora desafortunadamente perdida.El edificio actualmente está perfectamente conservado, con la excepción de las barandas (gravemente alteradas, rediseñadas completamente, pese a ello tienen una cierta gracia ) y el color del edificio. Su catalogación no ha supuesto que se le restaurara arqueológicamente, cuando sería perfectamente sencillo hacerlo. Su entorno se ha degradado sin remedio, y la torre exenta que debía de ser se ha convertido en un buen edificio encajonado entre monstruos especulativos, tan solo unos metros más alta que éstos.



Habitatges unifamiliars.
Algunas de ella construidas fuera de Barcelona, no las tengo estudiadas , excepto por alguna fotografia casual. Pese a prometes no las comentaré por ignorancia.

Sus viviendas urbanas en elHospitalet aparecen audazmente enclavadas entre medianeras . Crean siempre la ilusión del edificio exento , y Puig se las arreglará para introducir un pequeño jardín. Los encargos son tardíos.
Remarcable el chalet Isern, en la plaça del Repartidor, (delante de la sede de Correos , otro de sus edificios ). El chalet es elegantísimo, emparentado con experiencias centroeuropeas . Contra el pasaje sobre el que se abre su fachada lateral, Puig disparará una tribuna en punta de diamante, que proporcionará una referencia muy clara al lugar.

Algunas viviendas (sobretodo en la Torrasa y Santa Eulalia), serán de presupuesto más bajo. Algunos de los edificios se vuelcan sobre un pasaje interior que el propio arquitecto crea para aprovechar el interior de la manzana, densificando el conjunto sin incrementar la altura. Otros darán directamente a la calle, y , entonces , Puig los reculará para ofrecer un sencillo jardín a la calle.

Equipamientos.
Cafès, teatros, cines, mercados, tumbas, garages. Públicos y privados. De presupuestos variables y diferentes grados de elaboración.

Con frecuencia serán encargos de arquitecto municipal, atados a la necesidad. La tranquilidad, el oficio con el que los ejecuta son sorprendentes. Son edificios para ser rápidamente construidos. Los tres mercados aguantan bien hoy en día, gravemente alterados todos ellos , pero derechos y sirviendo a su propósito inicial. Ésto es lo que tendrá más mérito de esta arquitectura: la vida inyectada a cada proyecto, su porosidad, su capacidad de servir de referente a Le Corbusier, durante su primer viaje a Barcelona, visitará el mercado de la Torrasa, que quedará también publicado en AC.


Sus teatros (dos o tres, si es cierta mi teoría de que el cine Oliveras es un proyecto suyo , ejecutado años después de la guerra civil. Estilemas como la cabina de proyección en voladizo sobre la calle y la posición de las escaleras hacen que esta teoría no sea una locura) serán edificios entre medianeras , modestos, que clavaran sus esquinas sólidamente en el suelo para dejar una entrada al eje de simetría, bajo la invariable cámara de proyecciones en voladizo, tan lejano mentalmente de los edificios vecinos como le es posible. Aguantan olvidados, alterados, pero reconocibles y sirviendo también al uso para el que fueron creados .

El garaje Oliveras es digno de mención. Actualmente catalogado, se emplaza audazmente girado 45º respecto de la calle ,cortando violentamente un interior de manzana y recuperando con un segundo volúmen auxiliar la alineación de la esquina. La estructura queda conformada por unos espectaculares arcos de hormigón in situ, con viguería estandard entre ellos. La cubierta, de teja marsellesa. En la línea de Puig, el edificio, actualmente catalogado , sigue siendo un garaje .


Urbanisme.
Ligado mayoritariament a problemas muy cotidianos, Puig tiene el suficiente número de encargos como para que se intuya su ideario: densificar a base de edificios de muy baja altura y concentrar la edificabilidad sobrante en una torre al norte de la manzana. El rascacielos de Collblanc está concebido de este modo, como un ejemplo a seguir: ubicado al norte de su manzana , sin hacerle sombra, recula de las edificaciones vecinas y se convierte en un hito visual local. Su entorno completamente degradado impide prácticamente apreciar la bondad del encargo inicial .

La actual plaza Gernika es el corazón de su intervención habitacional más ambiciosa:dos barras paralelas, exentas, que respiran por una plaza central, actualmente mal urbanizada y congestionada por un tráfico que no le conviene . El conjunto está catalogado, pero la estrechez de miras del ayuntamiento no le ha permitido entender la intervención de manera unitaria, es decir como un espacio público que merece ser tan cuidado como lo están los propios edificios.


Detalle : la plaza Gernika termina con dos medianeras. Una de ellas ha estado colonizada por una escuela que guiña el ojo a las viviendas. La otra permanece virgen , sin que haya sido nunca edificada. Y es allí donde se puede apreciar el tratamiento de fachada que Puig da a un trozo de pared destinado a ser cubierta.

Fábricas.
Can Toda (infotografiable por la adiciones y los árboles crecidos en la calle contra la cual sólo asoma el testero) es el mejor ejemplo de sus fábrica. El resto: edificios entre medianeras , compartidos con viviendas , de programa híbrido y tan complejo a priori como su historia posterior, azarosa, incluso divertida.

Edificios singulares.
Puig será llamado (juntamente con Puig i Cadafalch, Jujol, Borovio y Mies vsn der Rohe) a construir algunos de los palacios para la exposición del 29. Su trabajo abandonará, curiosamente, el racionalismo estilístico que había practicado en los encargos más modestos para pasar a un clasicismo elegante, depurado, horizontal, alejado de la extrema racionalidad de Mies (con un pabellón que será desmontado inmediatamente después de finalizar la exposición) y más en sintonía con las otras propuestas. Sin entrar en razones, que no conozco de este cambio, reivindico la calidad de su arquitectura, actualmente reformada y en pleno uso. El nuevo Teatre Lliure se erige dentro de un edificio suyo, y siempre he creído que la medianera de Frederic Amat, en contacto con el actual insitut del Teatre, no sería posible sin la bondad del anterior edificio.

El rascacielos de Collblanc también es un edificio singular. Curioso divorcio entre la apariencia final del edificio y su estructura metálica,necesaria para soportar sus más de 40 metros de altura.Lo mismo , no obstante, que presentan las maisons Dom-Ino de Corbu tal como éste las publica en su obra completa . Después sólo se ha recordado la perspectiva de la estructura, que se ha convertido en paradigma de una vivienda, mientras que el maestro siempre la pensó escondida. También es notable la variación tipológica que experimenta a medida que asciende : de cuatro o seis viviendas en las primeras plantas se pasará a una única vivienda en el sobreático, sin que la fachada lo evidencie demasiado.

La arquitectura de Puig está actualmente en un estado extraño. Algunos, pocos, de sus edificios han sido catalogados. La amplísima mayoría sobreviven como pueden. Muchos han sido derribados, y algunos otros están, actualmente, irremediablemente condenados a la picota. Recientemente he visto derribado una vivienda suya en la calle Prat de la Riba. De ello hace menos de seis meses , y el derribo es posterior a la publicación de este edificio en la guía sobre Puig que elaboró la facultad de Arquitectura de la Salle.

El verdadero triunfo de esta arquitectura es su vida. Las viviendas de alquiler se alquilan. Viejas, cuarteadas, mantienen su dignidad. Algunos edificios están mutilados , cambiados de color, mal restaurados, apeados, abandonados incluso. Puig es actualmente un arquitecto olvidado . No parece encajar ni en el novecentismo ni en el racionalismo. No es barcelonés. No tiene ninguna obra destacada que pueda abanderar su catálogo. Tampoco ningún edificio suyo terminará diseñado hasta esos últimos detalles necesarios para conseguir fijar la atención de muchos compañeros de profesión, perezosos para mirar bajo capas y capas de suciedad, de abandono . Sencillamente son edificios que aspiraban a formar ciudad sin estridencias.

Como “hospitalenc” que soy , como arquitecto, me siento orgulloso de reivindicar su memoria.

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Una respuesta a La llama que quema con el doble de intensidad dura la mitad del tiempo: Ramon Puig i Gairalt

  1. Andreu dijo:

    No sé com ho faig (bé, de fet, hi ha la lògica de la feina ben feta) que sempre vaig a parar al teu blog. Passa’t un dia que penso que podràs ampliar aquesta bona monografia. Felicitats!

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