La cultura no interesa

Este blog nació con el propósito de hablar de arquitectura. Tiendo a obviar las condiciones en las que realizo este trabajo por considerarlo asunto privado. Sé que es un error, porque estas condiciones son compartidas por un grupo de gente (ni tan sólo estoy seguro de que nos podamos llamar profesionales) que realiza una tarea que tiene como condición estructural el estar permanentemente amenazada, ya que sólo se puede sostener a base de entusiasmo y de un voluntariado con poca o ninguna respuesta real. Por real entiendo una respuesta que influya en nuestras condiciones económicas.

Los que mostramos y debatimos arquitectura a través de las redes hemos cambiado la manera de mirar la arquitectura española. Hemos cambiado los arquitectos de referencia, hemos cambiado el relato. Hemos cambiado el canon. Hace no tantos años la mirada se fijaba desde la academia, desde las revistas y un poco desde las asociaciones profesionales. Ahora se publica lo que se quiere y como se quiere. Se rescatan proyectos y arquitectos. Se debate sobre tendencias e influencias. Se ha revalorizado un interés por la historia que demuestra que no hay materias abstrusas, sino profesores incompetentes y/o enfoques poco interesantes.

Estas dos consideraciones se unen en la página web Homenaje a Enric Miralles. Su autor es Eduardo Almalé. Este espacio es el repositorio más importante que existe sobre la figura de este arquitecto.

Consideraciones:

_La obra de Miralles transcurre en tres etapas, una primera asociado con Carme Pinós, su primera mujer, otra en que firma en solitario y, finalmente, la creación de EMBT, estudio dirigido en asociación con Benedetta Tagliabue, su viuda. El archivo está partido en dos. La Fundación que lleva el nombre del arquitecto sólo posee el fondo de las últimas dos etapas.

Cualquier iniciativa oficial de unificar los dos archivos, la información (y el relato) sobre la trayectoria del arquitecto es, en estos momentos (y previsiblemente por muchos años), imposible.

El carácter informal de esta página web ha conseguido pasar por encima de esto. En estos momentos es el único espacio que provee este relato, donde la vida del arquitecto se mira en perspectiva sin rupturas.

_Este espacio web está en el limbo. Su carácter de repositorio, de fuente secundaria, ha hecho que sea obviado por la academia. No suele ser citado en tesis doctorales, que prefieren citar directamente la fuente primaria y su procedencia obviando quién la ha recopilado, juntado y mantenido. Obviando que no sería imposible que sin este esfuerzo el contenido original se hubiese perdido o fuese más difícilmente abarcable.

Actualmente es académicamente aceptable prescindir el citar este espacio: no está indexado(1), no tiene ISBN. No tiene carácter oficial. O sea que despreciarlo es gratuito. Y se hace.

_Este espacio web es uno de los indicadores (no el único, pero sí significativo) del fracaso de la academia y de las publicaciones tradicionales.
Sí: fracaso.
El conocimiento se ha abierto. Quien lo solía ostentar ha perdido su monopolio, un monopolio que sigue cuando el público está cautivo (léase estudiantes y profesores). Un monopolio que sigue de puertas adentro.
De puertas afuera la academia es tratada como una fuente más tan susceptible de ser debatida y cuestionada como las otras.
Actualmente es una tontería indexar(1) una revista nueva. También lo es que ya lo esté: De nuevo esto sólo tiene valor de puertas adentro. De nuevo este valor es relativo y cuestionable. El sistema aparece como una manera de escalar posiciones sin que la manera de hacerlo tenga valor fuera de su propio circuito.
Sí: la academia ha perdido excelencia.

Me pregunto qué son las revistas actualmente. Han perdido la agilidad (y la velocidad, y el músculo) para ser consideradas de actualidad. Han perdido su valor editorial. Han perdido en muchos casos su valor crítico.
Pero tienen dinero.
El dinero es resiliente. Sigue en manos de revistas y universidades por razones que no tienen nada que ver con la calidad de lo que hacen. Las revistas sobreviven por su capacidad de crear eventos, conferencias. Por su capacidad de hacer networking o, directamente, por su capacidad de ejercer de intermediarios entre los comerciales y los profesionales.

La universidad es egoísta. Bloquea aquello que no le interesa, desde tesis doctorales hasta relatos pasando por investigaciones o publicaciones que cuando consiguen ver la luz tienden a tener una difusión nula. En la Edad Media las universidades fueron claves para acabar con el monopolio de los monasterios. Fueron claves para una primera distribución del conocimiento. Para revertirlo y orientarlo hacia donde era necesario mediante la creación de profesionales solventes.
Ya no es así. Mejor dicho: ya no es sólo así.

Fuera florece el conocimiento. Florece un público ávido de conocimientos. Florece un público que demanda otro tipo de profesionales, de relación con quién y qué somos. No bromeo: uno de los edificios importantes que se están construyendo en Londres ha sido diseñado por Versace Home. Los arquitectos se han visto reducidos a un mero trámite legal sin interés ante quien realmente ha tomado todas las decisiones ejecutivas. Y esperad. Mientras la universidad se dedica a despreciar quien les ha pasado por su lado o por encima sin necesitarlos absolutamente para nada como si no fuese con ellos cuando la realidad es que esto es la constatación de que sus conocimientos están obsoletos.


Aykon London One. Versace Home arquitectos (el estudio que les asiste se considera irrelevante): la formación está en otro lado.

Mientras, los que operamos al margen (como Eduardo Almalé) no tenemos a quien nos apoye. Las iniciativas se pueden perder. Disolver. A la academia le da igual. Si ya le da igual que una firma de moda(2) firme lo que se supone que deberían firmar los profesionales que forman ellos imaginad la situación de las páginas web.

No soy optimista. No veo ninguna solución al problema. Escribo esto para constatar mi impotencia respecto de este problema.

Constato también que la cultura no suele interesar realmente a quien tiene poder sobre ella. Su uso real es el de un instrumento de especulación, de construcción de un relato parcial que sólo tendrá una relación con la realidad por aproximación. Su uso real es la consolidación de una determinada manera de ejercer el poder. Y esto es lo que se está protegiendo. No el conocimiento. No la libertad para ampliarlo, cuestionarlo o debatirlo. No la libertad de información. Es un juego de poder. Quien lo tiene no lo soltará fácilmente. Quien lo quiere tampoco cambiará las reglas de juego.
Es por eso por lo que hay que proteger iniciativas como Homenaje a Enric Miralles. A pesar (ay) de no tener ni idea de cómo se hace.

(1) Es decir, sistematizar la publicación para que su contenido pueda tener valor académico. Este valor es, en teoría, doble: la parte guay es que en teoría es fácil de encontrar y queda inmerso en una especie de metacatálogo global. La parte en que se establecen mecanismos de calidad para dar valor a estos artículos y/o revistas ha fallado estrepitosamente perdida en un sistema de referencias cruzadas a menudo circular, poco ágil, abstruso y vacío de significado último.
(2) Que ni tan sólo un diseñador, porque Gianni Versace está muerto.

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