La casa de los sueños de otro 3/3

3.- Algunas propuestas.

Cualquier propuesta coherente sobre vivienda parte no de la arquitectura, sino de la sociopolítica: los debates sobre la propiedad del suelo, la educación, la profesionalización de la gestión inmobiliaria, son estructurales al tema. Los arquitectos sólo somos, en este caso, un agente social más. En este punto hay que volver a remarcar la desconfianza social en nuestra profesión ya enunciada anteriormente, que ha devenido estructural. El negocio inmobiliario es visto como una muestra de economía ultraliberal guiada exclusivamente por la búsqueda de beneficios. Por tanto, los agentes que intervienen, fundamentalmente los políticos que las gestionan y los técnicos que las hacen posibles, son vistos como unos vendidos. Es decir: los arquitectos, englobados dentro de este sector, tenemos un problema serio de credibilidad.

Descendiendo (y soy consciente que obviar este debate es, como mínimo, temerario) al mundo de la arquitectura estricta y a lo que se puede proponer a través de ella surgen una serie de consideraciones que se pueden reflexionar más o menos aparte de las primeras. Es decir: poniéndonos optimistas, los arquitectos tenemos mucho que hacer y decir.

La primera consideración es respecto de la ciudad. La ciudad es la muestra por excelencia de arquitectura aditiva e incremental. Es complejidad, y es, o puede ser, sensible a los proyectos arquitectónicos individuales o singulares: tanto los que crean tejido como los que destacan sobre él. El efecto mariposa es posible, incluso usual, en la ciudad. De hecho constituye uno de los modos de crearla. El efecto mariposa presenta otra característica importante: es escalable. Lo que quiere decir que una pequeña vivienda, o un piso, es un pedazo de ciudad, puede hacer ciudad (la hace) y puede funcionar en sí mismo como una ciudad(1). Obviamente un solo habitante aislado es irrelevante, pero la acumulación de buenas viviendas relacionadas entre ellas según unas reglas precisas forma buena parte de los tejidos que cualquiera de nosotros percibe como agradables y humanizados alrededor del mundo. Acumular arquitectura decente con capacidad de relación forma ciudad.

GE Pelican Bay
Pelican Bay, en la costa oeste de Florida, al límite de los Everglades. Una anticiudad.

GE kashbah

GE Lucca
La Kashbah de Argel y la ciudad histórica de Lucca. Dos ejemplos de arquitectura aditiva que se va adaptando y evolucionando a lo largo de la historia.

Una vivienda, singularmente, presenta a priori tres elementos imprescindibles para la creación de la ciudad:

-la fachada

-el acceso

-el recorrido entre la calle y el acceso (o sea: los espacios comunes si hablamos de vivienda plurifamiliar o, en cualquier caso, los espacios semipúblicos o semiprivados entre la calle y la puerta de entrada).

Los tres elementos comparten una característica común: cuanto más complejos, y cuanto más complejas sean las relaciones que crean, más bien crearán, o se relacionarán, con la ciudad(2). Las fachadas pueden (han de ser) gordas. Los accesos definen umbrales, zonas de influencia, espacios no delimitados que pueden ser negociados entre el interior privado y el exterior público. Los buzones, la vegetación, los aleros, las jambas engordadas, las mirillas, son elementos que, adecuadamente diseñados, son arquitectura y hacen ciudad, porque la multiplicación de pequeñas decisiones crea una decisión a gran escala. Los recorridos pueden ser espacios de relación, e incluso una fuente de ingresos para la comunidad. Recordar, aunque se están perdiendo, espacios como las pequeñas tiendas(3) en la entrada de los portales de la ciudad. Teniendo en cuenta que muchas viviendas necesitan mancomunar servicios, incorporar en las comunidades espacios, pequeños comercios, servicios que puedan gestionar esto, o que, eventualmente, puedan ser privatizados, puede animar los espacios comunes y ser rentable económicamente(4).

lacaton vassal

lacaton vassal esquema
Transformación de la Tour bois le Pêtre, de Druot, Lacaton & Vassal, o cómo dignificar un edificio simplemente engordando la fachada.

52387_105421299530951_7074003_o
Un pequeño bar ubicado en una portería de Barcelona.

ferrando
Casa en Sant Cugat. Josep Ferrando arquitecto. Los espacios públicos concebidos como prolongación de la calle y los privados, como pequeñas casitas colgados de ésta. Foto: Adrià Goula

Un cuarto punto que, por su complejidad, merece ser tratado a parte es la gestión de la energía que alimenta la vivienda (o viviendas) y la gestión de sus residuos. En el primer caso el tema es no duplicar recursos, y, sea cual sea el sistema escogido (desde enchufarse sin más a la red hasta la autogeneración) hacer ciudad con él: sea aprovechando obra civil, sea vendiendo excedentes, sea sencillamente gestionando la decisión que se ha tomado. Lo que nos lleva a una confrontación con el marco legal que analizaré posteriormente.

La gestión de los residuos, en estos momentos, es todavía muy pobre, y una fuente de corrupción importante. No se trata tanto de reciclar (lo que se hace, cuando se hace, en pocos casos) como de reusar. ¿Qué porcentaje de envases de cualquier material (vidrio, plástico, madera) son enviados a reciclar completamente indemnes? Es decir, abrimos una botella de cristal, consumimos su contenido, sale indemne de todo el proceso… y se lleva al contenedor para que sea rota, y, con los fragmentos, después de un proceso caro y consumidor de una gran cantidad de energía, producir exactamente la misma botella de vidrio. O las aguas grises o pluviales, que podrían revertir en el mismo edificio, o la gestión de muebles, material informático, siempre lleno de materiales caros y complicados de extraer, o electrodomésticos que no se quieren seguir usando, etcétera. La gestión responsable de los residuos pasa por su reaprovechamiento cuando ello es posible. Lo que puede crear mano de obra dentro de una comunidad: pequeños trabajos, o segundos trabajos, complementos de sueldo o posibilidades de formación. Nos hemos afanado en eliminar la figura del portero cuando es perfectamente reciclable para la vida contemporánea, incluso (o especialmente) conviviendo con los nuevos avances tecnológicos y los modos ya conocidos de gestionar los accesos en una finca o recinto semiprivado.

El marco normativo merece un comentario a parte. Sencillamente está mal hecho y, además, sobrelegislado, sin que esta sobrelegislación haya hecho más que complicar el proceso sin aportar el más mínimo valor añadido. La legislación se produce, recordemos, a la contra en casi la totalidad de los casos: se hace contra los técnicos y los promotores porque se desconfía de ellos. Se procura crear un mínimo que deviene un estándar y se penaliza cualquier cosa del pasado que haya fallado sin analizar por qué ha fallado. El cambio, o, más que cambio, la redefinición de las normativas es uno de los marcos de oportunidad más importantes para los arquitectos. También una oportunidad laboral, y, más importante todavía, una oportunidad de oro para revalorizar sus instituciones, principalmente los colegios profesionales.

paderne-2
Casa en Paderne. Carlos Quintáns, arquitecto. La vivienda ilegal que en cualquier marco normativo razonable debería estar legalizada.

Capítulo aparte merecen las normativas sobre energía. A lo bestia: las grandes compañías dedicadas al tema han, literalmente, comprado una gran cantidad de expolíticos y prometido una jubilación dorada a los que todavía están en activo. De modo que toda esta legislación pública se ha hecho para proteger intereses privados exclusivamente económicos. La sectorial ha propuesto un fraude a gran escala casi imposible de deshacer sin un cambio político importante. Y los técnicos implicados se ven forzados a dar soluciones posibilistas, alegales y no seriables a escala urbana por culpa de la terrible corrupción asociada al tema. De nuevo, el reconocimiento y el impulso de estas iniciativas alegales y, obviamente, su legalización, sería un punto importante para la recuperación de la credibilidad de los arquitectos.

La relación y la confianza en la tecnología son un factor a tener en cuenta. Se nos ha enseñado que la buena arquitectura minimiza las instalaciones, pero se han hecho pocas reflexiones serias, estructurales, al respecto, produciendo un desajuste ya perceptible por la ciudadanía que profundiza en la desconfianza respecto del técnico. Y es que la arquitectura es tecnología desde sus inicios: se requiere tecnología para adaptar una caverna, para expulsar el humo o para mantener un monolito de piedra derecho, desafiando la gravedad. Se requiere tecnología (y mucha) para construir una pirámide donde el ángulo de sus caras sea superior al ángulo natural provocado por el apilamiento del material con el que esté realizada.

roman_pantheon
No acostumbramos a pensar en el Panteón como un edifico High-tech, pero ciertamente lo es para su época. Y para cualquier época.

La arquitectura contemporánea es deudora de una enorme cantidad de tecnología sobre la que apenas se ha reflexionado. Y faltan pasos importantes a realizar. La revolución digital no ha llegado a incorporarse en la arquitectura de la vivienda. Ni materiales contraintuitivos, como aislamientos térmicos translúcidos o cerámicas reguladoras de sonido, o superconductoras(5). Se objetará la ley de la oferta y la demanda olvidando que suele funcionar al revés de como se postula: no es la oferta lo que crea la demanda, sino al revés. Y los arquitectos seguimos anclados en una especie de pasado edénico, conceptual, que ya no es pero que pensamos que sigue existiendo. Con todo lo que ello indica(6). Incidir, investigar, desarrollar, mojarse, impulsar, explicar esta relación de la tecnología y la arquitectura es fundamental.

tato architects  ken'ichi suzuki yamasaki03
Tato architects: casa con aislamiento térmico translúcido. Foto: Ken’ichi Suzuki.

Volviendo propia y directamente a la arquitectura de la vivienda encontramos de un modo inmediato cómo hay rasgos que se van repitiendo en algunos proyectos interesantes que cuestan mucho de (que se encuentra una resistencia importante a) incorporar a la vivienda masiva. El primero de ellos sería la ya mencionada desconfianza estructural en la tecnología. Analicemos dos más:

La percepción en verdadera magnitud. Es decir, poder contar, y usar, la vivienda en toda su dimensión, medida ésta en metros cuadrados o cúbicos. Mucho mejor si son cúbicos. El confort visual y, vital, que eso implica lo vuelve casi irrenunciable. El arquitecto Òscar Tusquets cuenta una anécdota(7) sobre una promoción de viviendas que hizo para la promotora Núñez y Navarro(8), que compró su enésima parcela en esquina(9)(10) donde cabían tres pisos por planta, dos de ellos distribuidos de un modo compacto y el tercero con todas las piezas colgadas de un pasillo lineal que culminaba en el estar. Este tercer tipo, se quejaba Tusquets, era el que primero se vendió. Para enseñarlo mejor, decía. Ahora tengo otra teoría: no era tanto para enseñarlo como porque se entendía mejor. Porque se percibía mejor. Y, por tanto, porque se podía usar mejor. Como si el conocimiento crease la función.

morger degelo
Viviendas sociales en Basilea, Morger & Degelo arquitectos: a pesar de la compartimentación el espacio se percibe íntegro y se entiende mejor.

peris toral can caralleu
Viviendas en Can Caralleu, Peris + Toral arquitectos. La eliminación de algún tabique clave multiplica las posibilidades de uso y la calidad espacial de la distribución convencional de un pequeño apartamento.

Las posibilidades de uso de la vivienda que, de repente, se abren en un piso percibido en verdadera magnitud permiten actividades que tradicionalmente se han expulsado del mismo. Para posibilitar eso se cuenta, de nuevo, con la tecnología. Un tabique corredizo puede ser mejor aislante acústico que una pared de quince. Los aparatos de agua, incluso los que dependen del gran saneamiento, pueden ser móviles o portátiles.

Nyerges-03
El barrio de Brooklyn en Nueva York es la zona del Primer Mundo con más cubiertas recicladas como huertos urbanos. La tecnología lo permite. Esta iniciativa sería ilegal en España.

La percepción en verdadera magnitud de una vivienda devuelve su planteo a los temas principales de la arquitectura: la estructura y las instalaciones. La resta, decoración.

rius coll portell
Casa de pisos en la Av. Coll Portell, Barcelona. Francesc Quico Rius, arquitecto. La estructura y forjados de malla espacial de gran canto. Distribución y medianeras completamente libres. Circulaciones verticales exteriores. Tota la resta es podria canviar.

Recupero los puntos que he mencionado anteriormente con los que una vivienda puede crear ciudad para enumerar el que expresamente he dejado para el final, y que quiero explicar a parte por ser el más obviado de todos: el uso.

Una vivienda, pues, crea ciudad a través de su uso. Los modelos familiares han cambiado radicalmente. Se han diversificado, casi atomizado, al ritmo en que nuestra sociedad ha (de hecho, está) dignificado y regularizado maneras de vivir que hasta ahora estaban demonizadas, socialmente excluidas. Estos nuevos modelos familiares, deudores de las posibilidades casi totales que un individuo tiene en Europa para poder vivir una vida plena y digna, constituyen, de hecho, el principal activo, el patrimonio más valioso de Europa. Me refiero al abandono del paradigma constituido por una pareja hombre-mujer(11) con hijos como expresión plena y última de la sociedad. Por un lado, el matrimonio se ha extendido a las personas del mismo sexo(12) y, por otro, aparece gente viviendo sola, y toda la variedad posible de familias monoparentales, relaciones a distancia, relaciones a tres, parejas que viven juntas y casi cualquier cosa que alguien pueda imaginar en términos de relación. Sin obviar las de conveniencia, siendo la principal de ellas las personas(13) que comparten piso por motivos económicos.

Mm_houses_bellaterra_barcel
Casa MM en Bellaterra, Roldán + Berengué arquitectes, construida para una familia cuyo núcleo está formado por un trio.

jaque rolling house
Rolling House, de Andrés Jaque, concebida expresamente como casa compartible que contempla nuevos modelos de convivencia y privacidad.

El primer factor a tener en cuenta si se habla de uso de una vivienda y si se relaciona este uso con una manera de hacer ciudad es la privacidad. La vivienda actual es todavía heredera de la concepción de la vivienda burguesa trinuclear: día-noche-servicio. Incluso cuando actividades habitualmente asociadas a los ámbitos de servicio, como cocinar, planchar o bañarse se vuelven lúdicas, vehículos de relación interpersonal/social. Incluso cuando los ámbitos nocturnos (dormitorios) devienen salas de estar para los miembros de la familia que no tienen ningún otro lugar donde estar solos y que, por tanto, cuentan sólo con este espacio para satisfacer sus necesidades de privacidad.

SANAA plànol
Plano de una casa en China sin pasillos. La ausencia de espacios de paso es un recurso recurrente de SANAA, sus arquitectos.

Otro elemento importante en esta variable es la presencia, o el uso, de la televisión y de los aparatos que tienden a llenar un espacio con su presencia. En algunos modelos familiares la televisión ha pasado a ocupar el lugar que ocupaba la chimenea, con una presencia sonora que invade el espacio y contamina cualquier actividad ejercida a su alrededor: obliga a atender, y una desatención implica una expulsión del espacio.

La relación día-noche-servicio-espacios invadidos por el sonido(14) no se ha explotado en la arquitectura, y el modelo básico de vivienda, en consecuencia, no ha variado: la habitación principal y mayor está asociada, en muchos casos, a los miembros de la familia que más intensamente usan la sala de estar y menos necesitan una habitación privada grande. La presencia de un baño asociado en exclusiva a esta habitación la especializa y le resta flexibilidad. Y privacidad entre los miembros de la pareja, claro. De hecho este modelo es heredero de un modelo todavía más complejo de habitación burguesa con dos camas, donde el hombre(15) duerme en una cama individual(16) y la mujer, en la doble o “de matrimonio”. Si el hombre quiere disponer de la mujer, va. Al revés, obviamente, no se contemplaba. Este tipo de reflexión se puede aplicar absolutamente a todas las piezas de una vivienda convencional.

coderch espolla hab
Habitación del arquitecto Coderch en su masía de Espolla, en el altísimo Empordà. Su mujer dormía en la cama grande, Coderch en la individual. Desde la mesa de dibujo (Coderch proyectaba siempre en su dormitorio, a menudo en la cama) se domina toda la vivienda.

SANAA habitació
Habitación del niño de la Casa en un huerto de ciruelos, de Kazuyo Sejima. Tiene la medida justa de la cama. Gradaciones de privacidad. Espacios de trabajo y de relación relacionados por las visuales y la posición del cuerpo en otro lado de la vivienda.

Pero vayamos más lejos. La sociedad contemporánea ha reconfigurado enteramente la idea de privacidad: la relación con la desnudez, las necesidades fisiológicas, el acto de cocinar, el dormir, el comer, etcétera, ha cambiado radicalmente. Pero las casas siguen recogiendo el modelo burgués exclusivamente: espacios de relación-actividades privadas-recibir como ceremonia. O la percepción que determinados ritos que se producen pocas veces al año (navidad, celebraciones de algún triunfo laboral, aniversarios, etcétera) han de fijar la estructura de la casa, dejando habitaciones o muebles desusados el resto del tiempo: rastros de la percepción de la vivienda como un espacio, o un objeto, desctecnologizado.

SANAA bany exterior
Baño exterior con cerramiento translúcido volcado sobre un espacio de estar. SANAA.

casa SANAA retorçada
Casa Pequeña. SANAA. Reconfiguración completa de la privacidad y la relación con el exterior.

En suma: el estar atentos a las maneras de vivir existentes en nuestra sociedad, el no jerarquizarlas ni juzgarlas desde la arquitectura. El escuchar, el mirar atentamente lo que existe y la voluntad de extrapolación asociada a un retorno a los elementos que configuran realmente la arquitectura es lo que debería de servir para iniciar cualquier reflexión válida sobre el tema.

mies despatx
Vivienda de Mies van der Rohe en Berlin, año 1924. Obsérvese que la cama del arquitecto (rotulada MIES) está en el baño, paralela a la ducha, la única habitación que no se puede realquilar y que no necesitan los dibujantes (el water está separado).

Dejo para el final dos pequeñas consideraciones, una de ellas surgida de un comentario a la primera parte del artículo: el papel de los promotores. Es de justicia recalcar que ha habido promotores privados de vivienda colectiva(17) que han sabido hacer muy bien las cosas. El mecenas Juan Huarte(18) sería el paradigma de todos ellos. O, actualmente, Otero Pombo, que ha llevado al arquitecto Víctor López Cotelo a su punto más alto como arquitecto. O, hace décadas, el gran Herbert Greenwald, artífice de algunos de los mejores edificios americanos de Mies van der Rohe(19). Sirva este párrafo como homenaje a todos ellos, y no sólo a estos tres.

conjunto-residencial-caramonina-06
Conjunto Caramonina en Santiago de Compostela, al lado de un parque proyectado por Álvaro Siza. Promoción de Otero Pombo realizada por Víctor López Cotelo.

Mies_van_der_Rohe_Residential_District
Lafayette Park, Detroit. Promoción de Herbert Greenwald realizada por Mies van der Rohe con urbanismo de Ludwig Hilberseimer.

La segunda consideración es respecto de la administración. Esta debería de tener más voluntad ejemplarizante de la que tiene. Es cierto que tanto en Madrid como en Barcelona se han promovido edificios ciertamente interesantes(20), pero no en grado suficiente. Ni con una voluntad urbana decidida y marcada. Una actualización de las ferias de vivienda del periodo de entreguerras(21), aprovechando la calidad de los arquitectos locales, se haría necesaria, por no decir imperiosa. Y, probablemente, no ejerciéndola de nueva planta, sino sobre algún área degradada, con todos los problemas económicos, sociales y de gestión que eso comporta. Con actuaciones quirúrgicas y tan sólo unos pocos derribos selectivos y buenas rehabilitaciones. La vivienda y, sobre todo, la vivienda colectiva, han sido el tema por excelencia de la arquitectura del siglo XX. La relación de esta vivienda con la ciudad y con la naturaleza debería de ser el tema principal de reflexión de la arquitectura del siglo XXI.

aranguren gallegos
Aranguren y Gallegos emulando a Le Corbusier en Carabanchel.

GE malmo
Barrio ecológico en Malmö. Bo01, arquitectos del plan director. A pesar del nombrecito y del error mayúsculo del Turning Torso de Calatrava, que la preside, una de las pocas ferias de vivienda ejemplares contemporáneas. Un ejemplo a imitar.

(1) Recordar, aquí, al arquitecto sudafricano Peter Rich (la última vez en una conferencia reciente en el COAC, donde pude escucharlo) que una vivienda es una aldea, o, ya en el panorama local, a los arquitectos Anna y Eugeni Bach organizando su casa MMMMS (muchas emes) como una calle donde van sucediendo cosas tanto a lado y lado como sobre su propia superficie. Y no han sido, afortunadamente, los únicos.
(2) Complejidad no es complicación. Los diseños pueden ser sencillos, incluso ridículamente sencillos. Lo que no pueden ser es simples, o simplistas.
(3) A veces pueden llegar a ser bares. ¡Imaginad! Uun buen ejemplo de ello es la administración de lotería en la calle Pelayo en Barcelona.
(4) No estoy hablando, obviamente, de los locales comerciales. Éstos se promueven y se venden o alquilan por separado y no entran en este punto, excepto cuando (recordar el artículo anterior) son promovidos no como instrumento para hacer ciudad, si no como un resto con el que poder especular.
(5) Es curioso cómo los elementos que más aíslan de la electricidad y algunos superconductores puedan estar hechos exactamente del mismo material.
(6) Es curioso cómo las artes que hablan de la distopía (literatura, cómic, cine) la han arquitecturizado siempre, incorporando para hacerlo avances tecnológicos que actualmente ya se han incorporado perfectamente a nuestra vida y al mercado. Se les ha hecho poco caso.
(7) Que me llegó de la mano de Ignacio Paricio.
(8) Promotor mimado por el régimen franquista, campeón destrozando patrimonio modernista, que quiso dignificarse presidiendo el FC Barcelona más años de los que puedo recordar (su investidura fue celebrada por los miembros de su equipo de campaña cantando el Cara al Sol), y, en pago por los servicios prestados a no sé qué patria, se le ha concedido un tercer grado exprés cuando, por fin, la justicia (si es que este concepto existe en nuestro país) lo ha llevado a la cárcel.
(9) … y recordar que muchas de las más desprestigiadas fueron firmadas por el poeta Margarit conjuntamente con su socio Carles Buixadé. Quizá si este sentido poético hubiese sido aplicado a la arquitectura en vez de verse separado de ella y trasladado a una cuartilla la historia de Barcelona habría cambiado.
(10) Tengo mis sospechas sobre de qué esquina se trata, por cierto.
(11) Y si puede ser que estén casados por la iglesia ya lo flipas.
(12) Y allá ellas las diversas religiones que siguen negando esta evidencia.
(13) Estudiantes universitarios, por ejemplo.
(14) O lo contrario: hay muchos modelos de hogar donde la televisión ha devenido un aparato individual o ha desaparecido, fusionada con el ordenador, incluso para su uso pasivo.
(15) Obviamente la consideración de la mujer como ser sexuado que tenga deseos por sí misma no se contemplaba. Con un par.
(16) ¡Que en no pocos casos podía llegar a estar situado en el armario!
(17) Pocos, demasiado pocos, por desgracia.
(18) Con decir que Huarte pagó las Torres Blancas de Sáenz de Oiza hay suficiente, pero es que su currículum es mucho más que eso. También fue mecenas de arte, pagando, entre otras cosas, los Catorce Apóstoles (es que con doce se le descompensaba el friso, decía) de basalto de Oteiza colocados en la entrada principal de Aranzazu, o las primeras películas de José Luís Garci. No es extraño, pues, que una de las escenas de su fundamental El Crack suceda en el restaurante de Torres Blancas.
(19) Herbert Greenwald muere de accidente de avión el año 1959 a los 44 años. Temprano, demasiado temprano. Previamente habrá insistido a Mies sobre la necesidad de que él mismo prepare los proyectos de ejecución de sus edificios. Mies tendía a hacer sólo proyectos básicos y asociarse con otro estudio para rematar el edificio. Mies quedará destrozado, y es posible notarlo en su arquitectura, que pierde esa chispa, esa rabia: quedará el método, el interés, la intensidad. Pero el sentido de la novedad y de la frescura quedarán seriamente resentidos para siempre.
(20) Y claramente son más atrevidos en Madrid que en Barcelona: recordar sólo a los MVRDV en Sanchinarro, ACM y sus contenedores, o Aranguren y Gallegos emulando a Le Corbusier en Carabanchel, momentos que no tienen parangón en la capital catalana excepto, quizá, en la Torre Júlia. Aquí se ha promovido vivienda de calidad. Quizá más porcentaje. Pero más conservadora, también.
(21) Recordar las de Stuttgart, dirigida por Mies van der Rohe, en 1927, o una o dos en Viena, y, después de la guerra, la Interbau en Berlín: vivienda de calidad para que la gente fuese a vivir a una ciudad asediada.

Esta entrada fue publicada en crítica, vivienda. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a La casa de los sueños de otro 3/3

  1. Apreciat Jaume,
    Felicitats per la série, Jaume. L’hem de comentar en profunditat.
    Per ara, voldria afegir un dels tres autors (Mies sempre el va considerar al mateix nivell, tot i ser ex-alumne d’ell) de Lafayette Park: Alfred Caldwell, que en va fer, podríem dir, l’articulació entre l’arquitectura i el planejament a través del projecte de paisatge. Des d’Europa tendim a menystenir-lo perquè entenem sovint aquesta feina com un afegit o com un ‘exteriorisme’ (Bohigas dixit), i en massa casos és així (vegi’s Martha Schwartz i la seva escola, per exemple). Però als EEUU han entès de sempre (i ho han encarregat sempre, això és el que compta) el potencial arquitectònic en un sentit fort de l’enjardinament i la vegetalització, deixa-m’ho dir així.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *