La brújula apunta, por fin, al norte

A sugerencia de Jack Babiloni he decidido cambiar el título del blog por uno de más optimista. Se dio cuenta que era demasiado pesimista para lo que tengo intención de transmitir desde aquí. Los arquitectos aspiramos a mejorar la vida de la gente individual y colectivamente, y, por tanto, no tendríamos que pensar que la liamos innecesariamente, sino que acondicionamos espacios donde se pueda vivir bien. Donde podamos relacionarnos. Pensar. Soñar.
Cuando vaya a Madrid te acepto la cerveza, Jack. La segunda es mía. Gracias por todo!

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