Entrevista a Rodrigo Vargas 2/3

ROD_2_red

Rodrigo Vargas: En mi papel como urbanista en Angola, inevitablemente arrastro el precepto europeo de la ciudad compacta, y por supuesto, mis vivencias personales. Es muy difícil quitarte de encima ese bagaje cultural. Las ciudades angoleñas son muy dispersas, colonizan el territorio por extensión. Su densidad en términos generales está alrededor de los 120-140 habitantes/ha. Con esa baja ocupación y con la problemática añadida de la falta de infraestructuras existe una fuerte percepción de saturación, parece que estén colapsadas, pero en realidad, son densidades muy bajas, en las que dando un pequeño paso se consigue superar esa sensación de congestión.

Jaume Prat: ¿Qué población tienen estas ciudades?

Luanda tiene, en términos demográficos, una relación manifiestamente dominante en relación a las demás ciudades: tiene seis millones de habitantes. En el siguiente escalón estarían las ciudades que funcionan como capitales de provincia. Las más pobladas tienen del orden de seiscientos, trescientos, doscientos mil habitantes. Entre un cinco y un diez por ciento de la población que vive en la capital estatal. Angola tiene veintiséis millones y medio de habitantes dispersos por un territorio que es dos veces y media España. Sólo tiene un cuarto de nuestra densidad.

Angola_Population_Map
Mapa de densidades de población de Angola.

¿Tus encargos son siempre públicos?

Son más bien siempre privados, pero es muy fácil que el cliente privado tenga algún tipo de conexión con las instituciones públicas. Estamos hablando de círculos relativamente estrechos. Hay una población formada escasa, y es normal que ésta tenga un acceso más próximo a unas esferas un poco más altas.

Háblame algo de la estructura urbana de Angola y cuál sería, a tu juicio, un enfoque estratégico sobre el tema.

Conozco los planes de una manera un tanto superficial, pero por lo que tengo entendido a partir de los trabajos que he desarrollado, no hay una política estratégica unitaria de intervención en los núcleos urbanos a nivel estatal. Además las directrices de la legislación parcial -como por ejemplo en el caso de la re-estructuración del tejido no planificado-, son ambiguas y dan pie a múltiples interpretaciones.
La tendencia general a nivel global es a un mayor grado de urbanización, y África, siendo el continente que más crece tanto demográfica como económicamente, no puede ser una excepción. Donde más se generan las oportunidades de crecimiento es en el medio urbano: por contacto, por concentración y por flujo de recursos; humanos y materiales. La cuestión es que para intentar evitar el problema de informalidad de las ciudades se está intentando fijar a la población al medio rural. Son dos situaciones que deben ser abordadas con una estrategia conjunta, el desarrollo productivo del medio rural y el refuerzo de las políticas de desarrollo y gestión urbana. Tendría que haber una política de desarrollo complementario entre el medio urbano y el medio rural, de refuerzo mutuo: no puedes desarrollar el campo sin desarrollar la ciudad. Mi perspectiva sobre esta cuestión es que se debería aumentar el protagonismo de los pequeños núcleos urbanos dotándolos de servicios, y reforzando la productividad de sus áreas peri-urbanas. Acelerando el crecimiento de estos núcleos se crearía una red de ciudades mejor distribuida en el territorio. En la actualidad los núcleos urbanos más importantes se encuentran muy distantes entre sí -del orden de 500 km- y esto no hace más que agravar su crecimiento por aluvión. No es construyendo casas en zonas aisladas que se va a solucionar este problema, sino favoreciendo concentraciones sostenibles y sobretodo gestionándolas adecuadamente.

¿Podrías hablar de cuál es el problema de la urbanización?

Una tendencia generalizada a lo largo del continente africano es que sus ciudades crecen principalmente por aglomeración de habitantes y no por una demanda demográfica basada en un crecimiento económico, a la manera de la demanda de mano de obra que supuso en las ciudades europeas el desarrollo de la industria y el consiguiente crecimiento económico. La ciudad africana crece sin generar economía de una manera evidente. Hay un recurso de subsistencia básico, pero eso no quiere decir que se esté generando una economía per se, independientemente de que los países africanos estén creciendo a nivel macro-económico hoy en día.

En Angola esta situación de migración de poblaciones del medio rural a los núcleos urbanos se produjo principalmente por la inseguridad que se padecía en las zonas rurales en el periodo de guerra, pues éstas eran las zonas más vulnerables a los ataques de los diferentes grupos armados. También hubo migraciones de unos núcleos urbanos a otros más seguros, como Luanda o Lubango, que fueron de las ciudades que menos padecieron las vicisitudes de la guerra civil. En la actualidad se estima que el crecimiento natural -la natalidad- es principal factor de aumento demográfico urbano, aunque permanezca un goteo de pobalción desde las zonas rurales.

Hay un flujo muy importante entre el campo y la ciudad, entre el medio rural y el urbano por una cuestión de recursos, de economía de subsistencia, de producción fraccionada que se vende a partir de los mercados de carretera hasta los mercados urbanos. Hay, por ejemplo, una infraestructura muy curiosa de la generación de carbón. El principal consumidor de carbón vegetal que se produce en el medio rural es Luanda. El ochenta por cien de Luanda es construcción no planificada, lo que localmente se denominan “musseques” -el equivalente de las “favelas” en Angola, para entendernos-. La mayor parte de gente que vive en este medio cocina con carbón. La venta de carbón se organiza por un flujo de capilaridad que se va entroncando hacia las principales vías de comunicación. El precio se va encareciendo según la distribución, por los intermediarios.

MUSSEQUE
Muestra de tejido de una musseque. Dibujo: Rodrigo vargas.

Esto que dices me está recordando el París de la Revolución Francesa. Estamos hablando de finales del XVIII. Ese París es un París donde el 30% del suelo urbano es una leñera. La leña llegaba desde donde fuese y esta leñera era la estación intermedia. Desde allí se distribuía por capilaridad (pino para los pobres, porque ardía más rápido, maderas más nobles para los ricos). Esto fue clave para preparar la Revolución, porque esas pilas de leña, de varios pisos de altura, podían alojar las imprentas clandestinas. Es curioso. Estás hablando de que Luanda no es Luanda. Hay toda una infraestructura para alimentar Luanda, y genera mano de obra. Y no está regulado.
¿A qué se debe el crecimiento de los países africanos?

Principalmente a la explotación de sus recursos naturales.

¿Sigue siendo una explotación primaria o ya se vuelve a a procesar los recursos in situ?

En el caso de Angola hay cada vez más industria, pero también hay una exportación en crudo muy grande. Está la cuestión de quién es el que hace el desarrollo del sector secundario. China, a cambio del trazado de las principales infraestructuras, se lleva mucho en crudo y lo procesa en su propio territorio. Se crece económicamente pero se deja en el país un legado escaso. No estoy criticando a China: no creo que el colonialismo chino o la manera de introducirse de China en África sea mejor ni peor que la que ha hecho Europa en el periodo colonial y en su postcolonialismo moralista. Pero sí creo que la experiencia de su reciente desarrollo y la ausencia de una relación histórica colonial son dos factores a su favor a la hora de entenderse como iguales con los países africanos. Dambisa Moyo, economista zambiana, sostiene que el crecimiento económico y la mejora de las condiciones de vida de la población en general son previos a las demandas de democracia por norma general en el proceso de desarrollo de los países.

¿China no es moralista?

No, China principalmente comercia y hace tratos entre pares. El tema de Europa está muy basado en las ONGs y siempre hay una demanda un poco hipócrita de más derechos humanos, que a mi parecer por supuesto que es justa, pero que desde las necesidades que forman parte del día a día de la sociedad angoleña, y por la insensibilidad que un periodo de violencia prolongado ha dejado como herencia, pasa un poco de lado para la mayor parte de la sociedad. Principalmente en Luanda hay un sector de la población más concienciado en la cuestión de los derechos civiles, pero entiendo que no es mayoritario.

¿Las ONGs han suplido a lo que antes eran los misioneros?

En cierto sentido sí.

¿Sigue siendo esta misma raíz moral?

Sí. Colonial-humanitaria. Llamémosla así. Vamos a ver, dentro del mundo ONG hay de todo, y por supuesto mucha buena intención por parte de la mayoría del personal que trabaja en ellas. La respuesta al Ébola hubiese sido imposible sin el recorrido y la experiencia que MSF ha obtenido durante todos sus años de vida. Sin embargo, hay otros muchos casos en que, desde mi punto de vista, el trasfondo no es tan positivo.

¿Hay un plan director angoleño?

Muchas veces, cuando pensamos en los países africanos, damos por sentado que no hay planificación, ni legislación… En realidad todo esto existe, hay muchísimos planes y un sistema legal estructurado normalmente. El problema en el caso de la planificación es la gestión, es ahí donde radica la distancia entre lo que se dice y lo que se hace. Muchas capitales tienen planes directores urbanos, el equivalente a nuestros planes generales de ordenación, pero están hechos por consultoras que están quince días y se van. Cómo se implementan estos planes es la gran cuestión a resolver.

Primero que nada hay un plan de reconstrucción de lo que se perdió en la guerra. Las tres líneas férreas existentes en el periodo colonial han sido rehabilitadas muy recientemente. Se habían perdido las comunicaciones por ferrocarril hasta el punto que, incluso actualmente, son líneas de una frecuencia insignificante. No hay flujo constante. Se reconstruyeron después de 2010. Luego también se están repavimentando las carreteras que conectaban los diferentes núcleos urbanos.
En un trabajo sobre morfología urbana que he hecho recientemente sobre Huambo, estaba analizando fotos satélite de 2005, y en este año, salvo cuatro calles -que pueden ser doce o veinte- en toda la ciudad no había ninguna vía asfaltada. Cabe aclarar que Huambo fue una de las ciudades que más padeció el conflicto armado.

mapas huambo_DEF

huamboo
La ciudad de Huambo. Dibujo: Rodrigo Vargas.

Es un proceso de reconstrucción de un país prácticamente desde cero, partiendo en el año 2002. Y va muy rápido, porque cada año que voy noto diferencias. La cuestión de fondo es si todo el mundo se está viendo beneficiado, que creo que en parte sí, pero también da para percibir un desequilibrio claro en la redistribución de este crecimiento.

Los propios angoleños jerarquizan el desarrollo.

Esta entrada fue publicada en entrevistas, Rodrigo Vargas y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *