Divagación gratuita

El parlamento de Escocia ha recibido un premio , o dos, no lo se del cierto . En todo caso hablo de James Stirling, reconocimiento póstumo a la obra de Miralles , que lleva el nombre de otro arquitecto que debería estar vivo . Big Jim.
En realidad los premios no significan nada.
Se puede hablar mucho, del proyecto . Ahora mismo , sobre su sentido narrativo. Sobre su cohesión a través de un discurso puro que se legitima mientras uno va paseando. Que se construye , en definitiva , separando el edificio de muchos otros que tienen un discurso narrativo a posteriori, separado y desligado de su realidad física.
Muchos de sus buenos proyectos , que demasiado a menudo , han sido tildados de irracionales , tienen este tipo de estructura interna. Pienso en algunos rascacielos de Nueva York , siempre alejados, además, de la idea del paseo arquitectónico que si liga muchos de los edficios de Miralles . El modernismo. Alguna arquitectura clásica. Los balnearios…
Así , según que arquitectura se pasea al filo de una navaja que separa dos mundos : el de la narración construida y el de la narración desconectada de un edificio que pretende cohesionarse de esta manera.
El peligro de la arquitectura basada en los espacios, más estática , es el de la monotonía. El de la falta de tensión , de intensidad. Y la ortogonalidad , entonces , no garantiza nada . Ni tan solo las proporciones.Torcer las columnas en relación a las cargas . Adelgazarlas en relación al pesos que soportan, o dimensionarlas al pandeo . Torcer las paredes en relación a los movimientos de los usuariosLa irracionalidad quizás sea una mirada sin datos , cobarde.

O un error..

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