Dibujar caras

Fotos: Jaume Prat. Disculpad la mala calidad.

La ETSAB siempre será mi casa. Bueno, más bien un piso de estudiantes desorganizado donde resulta imprescindible que haya aquella cuota de gente que no soportas sin la cual te sentirías demasiado cómodo y te relajarías. La ETSAB, degenerada desde hace demasiados años, víctima de un profesorado convertido en institución, envejecido y esclerotizado (literalmente, a veces), un poco abandonada a ver si las facultades privadas cazan cuatro alumnos más, sigue teniendo un espíritu inimitable. Por actitud de los alumnos, por alguna extraña inercia, por el peso de lo que ha pasado, sigue siendo LA Escuela de Arquitectura. En mayúsculas.
Una de las alegrías recientes que me ha dado la facultad es la colocación de Ariadna Perich al frente del departamento de cultura. Un departamento que, virtualmente sin presupuesto, ha de competir con el de otras universidades con potencia suficiente para montar ciclos de conferencias a golpe de talonario, promovidos por agencias de comunicación externas (también pagadas a golpe de talonario), que, por el interés de los nombres, estamos obligados a difundir, ni que sea para saber qué se cuece en el panorama internacional.
La nueva etapa del departamento se ha iniciado con la organización de una exposición sobre los resultados de una optativa de dibujo de caras que dirige la profesora Montse Ribas.

Las asignaturas optativas son la joya de cualquier carrera que las tenga. Aceptando (lo que, en el caso de Arquitectura, es bastante cierto) un porcentaje razonable de alumnos vocacionales, que, por tanto, cursan todos los estudios motivados y contentos, las optativas representan el máximo momento de libertad del alumno: cuando puede escoger en función de sus intereses, cuando puede dispersarse y manifestar la orientación que le gustaría que tomase su trayectoria profesional futura. Son las asignaturas que todos hemos hecho más a gusto.
La optativa de Montse Ribas es de dibujo al natural a mano alzada. Lo que antes se hacía con modelos pero ahora no, por razones presupuestarias. Una asignatura clásica, compartida con Bellas Artes, que invita a la dispersión, a la diversión, a la confraternización. Una asignatura de gusto, de excelencia. Que recuerda que sin dibujar bien a mano es imposible dibujar bien con ordenador. Ribas suplió la falta de modelos usando a sus propios alumnos: todos contra todos, técnicas mixtas (y múltiples), diversas velocidades, la obligación de dibujar a toda la clase y dejarse dibujar por todos, el acotamiento del tema al rostro. Dibujos de caras, vaya. Una idea rematadamente simple, barata, tan efectiva que casi te sientes estafado si no has cursado esta asignatura. De ella sacas una mano y una vista más educadas, un gusto por los detalles y un espíritu voyeur que puede llegar a incomodar a los profanos.


Diversos dibujos hechos por alumnos

Los resultados (obviamente cribados) son excelentes. Poder entrar al recinto de la exposición (que se llena, literalmente, entre clase y clase) y darse cuenta que la mayoría sale sonriendo no tiene precio: la formación cultural, para que sea realmente efectiva, necesita del registro más bajo posible en cada momento y en cada discurso. El diseño es elemental: un recito casi-cuadrado, de unos quince metros cuadrados, definido por unos paneles montados a la altura de la vista, montados sobre unos caballetes baratos de Ikea, suplementados por un carpintero que ha construido unos soportes toscos en H, de madera, que soportan unos tableros de OSB (viruta orientada de madera), sobre los que se grapan reproducciones escaneadas de cada dibujo… y, además, un catálogo: un DIN A3 fotocopiado por las dos caras, troceado con mandolina y religado con una goma de esas de pollo. No se necesita más.


El catàleg

La gracia de esta exposición, y de esta asignatura, es darse cuenta que la puedes cursar, solo o con amigos, donde y cuando quieras: sólo necesitas un bloc, un instrumento para dibujar (tu preferido) y sentarte en un bar, en un parque público o en casa. Donde sea. Al cabo de dos o trescientos dibujos podrás enseñar resultados coherentes e interesantes.



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